En el estanco que hay debajo de mi casa hay dos muchachas atendiendo. Una es simpática, dice hola, te mira a los ojos, sonríe, te da las gracias, te dice adiós. La otra no saluda, pone cara de manzana amarga, no te mira a los ojos, y parece que le moleste que entres por la puerta. No sé si es cuestión de antipatía natural, de asqueamiento, o simplemente de vergüenza. Cada uno es como es.
Nikolái Gógol. Cuentos completos
-
Nikolái Gógol.
*Cuentos completos.*
Traducciones de Vladímir Aly, María García Barris,
Fernando Otero Macías, Marta Sánchez-Nieves Fernández
y Joaquín T...
Hace 13 horas



No hay comentarios:
Publicar un comentario